Obra de teatro para público adulto
Duración de la obra: 70 minutos
Texto, Dirección y Puesta en Escena: Diego Aramburo
Producción: Kiknteatr y El Masticadero © 2004
Premio Nacional de Teatro 2004 (Bolivia)
Presentada en los Festivales Internacionales de Teatro de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), FIT de Manizales (Colombia), Festival Internacional de las Artes – Cali (Colombia), Escena Actual – Sucre (Bolivia), Festival Internacional de San Cristóbal (Venezuela), Potosí sobre Tablas (Bolivia), y Espacio Alternativo – La Paz (Bolivia)
Cinco personas en escena, sala frontal media a grande
[Texto publicado en QUIPUS, selección de dramaturgia contemporánea en Bolivia, Editorial Plural, Bolivia, 2007; solicitar el texto disponible en español]

Con: Patricia García, Lía Michel, Alejandro Marañón, Diego Aramburo y Jorge Alaniz
Composiciones Originales: David Arze y Andrés Escobar
Banda Sonora: Aramburo
Concepción espacial y de iluminación: Diego Aramburo, con el aporte de Pascale Bongiovanni
Video: Claudio Araya
Diseño de vestuario y Arte: Aramburo / Eid / García / Michel
Equipo Técnico: Camila Rocha
Fotografía: Sandra Zea / Adriana Ronquillo
Agradecimiento a: Daniel Aguirre, Daniel Larrazábal, Pascale Bongiovanni y Fabrice Ranmalingom
Producción Ejecutiva 2004: Claudia Eid
Producción 2004: Kiknteatr y El Masticadero
Producción 2010: Kiknteatr / Aramburo

 

ARGUMENTO
Una pareja de amantes que trabaja en una banda de ‘cogoteros’ (asesinos que ahorcan taxistas), ha ido quedándose con parte de la plata que roban a los taxistas que matan y temen que su jefe los descubra y los mande matar. Para evitar esto, ella debe conquistar a un tercero y le debe ser infiel teniendo un romance con el jefe de la banda. Dado el machismo del medio, el momento que este tercero descubra que ella le es infiel, él deberá matar al amante, es decir, al jefe de la banda. Así la pareja se verá libre del jefe y de cualquier sospecha…

LA OBRA
Origina este relato una lectura de “Carmen” (de Mérimée, ícono de la seductora latina inmortalizado en la Ópera de Bizet), que descubre que, al valerse de sus encantos femeninos, Carmen no sólo consigue lo que necesita de los hombres que la rodean, sino que reafirma el machismo y la objetización de la mujer. Se suma esto, un par de postulados sobre ‘el deseo’ y su funcionamiento en medio de distintos tipos de estructuras psíquicas. Buscar el placer, permitirse o no alcanzarlo, desear ser otro, desear que las cosas sean distintas, desear un universo que funcione de cierta forma, crearlo…
Dos frases, llevadas al extremo, son motor y síntesis de la obra; la que refleja el machismo: “todos los hombres son uno solo”, y la pesimista: “lo peor de los deseos es que pueden realizarse”.
Crudo es una aproximación muy particular a lo que en Bolivia se denomina ‘teatro popular’, que correspondería a un ‘teatro costumbrista’ y que inconscientemente convierte las taras sociales en humor. Pero este “teatro reconocible” se extraña brechtiana y reflectafóricamente, para que, tal cual en un ‘déjà vu’ o un ‘jamais vu’, suceda que ante el proceso perceptivo en el que los sistemas de ‘familiaridad’ y ‘recuperación’ de la memoria trabajan de forma dual, hagan que la sincronía o des-sincronía producida nos haga desconocer el evento conocido y, ojalá, re evaluarlo.

PRENSA
“…A diferencia de la seriedad que caracteriza varias de las obras de Aramburo, la puesta en escena de Crudo demuestra que el humor y la ironía también forman parte del esquema creativo de este director. La dosis de humor que imprime Alaniz se equilibra con el toque sensual de Patricia García, la violencia sutil que ejercen Daniel Larrazábal y Alejandro Marañón y la inocencia de Lía Michel…”
Michel Zelada, (periodista cultural) – DIARIO LOS TIEMPOS – 26 | 08 | 05

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