Teatro para público adulto
Duración de la obra:
Versión compacta: 2h10’ (subdividida en tres partes – tres historias)
Versión completa: 3 jornadas (3 días), de 2h10’ cada vez (cada jornada se ve una historia y sus versiones)
Creación: Aramburo/Rocha/Michel/Kiknteatr
Concepto, Dirección y Puesta en Escena: Diego Aramburo
Texto: Diego Aramburo (en base a testimonios de los “actuantes”)
Producción: Kiknteatr © 2015 (versión actual: diciembre 2015)
Premio Nacional de Teatro 2015 (Bolivia)
Cinco personas en escena, sala frontal mediana
IMPORTANTE: Ésta hace parte de la “TRILOGÍA BOLIVIANA”, tres obras sobre el devenir de este territorio.  Se recomienda ver las tres seguidas

Con:Camila Rocha, Lía Michel, Diego Aramburo, Jorge Alaniz y Lucía Ferrufino
Composición musical y universo sonoro: David Arze
Coreografía: Camila Rocha
Concepción espacial y de iluminación: Diego Aramburo
Video: Martín Boulocq
Material Visual específico: Denisse Arancibia y Alejandra Dorado
Diseño de vestuario y Arte: Aramburo / Rocha / Michel
Construcción de máscaras: Chisko
Equipo Técnico: Abigail Villafán / Winner Zeballos
Fotografía: Orus / Siim Vahur
Agradecimiento a: Alejandro Marañón

 

LA OBRA
Siendo tan complejo aludir a lo que se denomina “Bolivia”, no planteamos una obra para ello sino una “TRILOGÍA BOLIVIANA”, en la que cada una de las piezas que la componen dejan entrever algo de los tres parti- culares “macrocosmos” de este país. Se alude además a los tres planos en los que en este territorio se subdivide la existencia: arriba lo etéreo, lo terrenal (Kaipacha, “aquí” en quechua), y abajo el “reino invertido”.
Lo terrenal está trabajado en “MORALES”, obra que se podría asociar al “teatro documental” y presenta un devenir urbano-boliviano. En su re- lato, casi cinematográfico, tres historias de personas muy distintas pero que se verán reflejadas entre sí, se entrelazan gracias a una cuarta pre- sencia -quizás ‘telúrica’, y vemos la paradoja de un Estado declarado plurinación, pero en el que en realidad reina la dificultad de aceptar al otro, Estado percibido “pobre”, pero abundante hasta el exceso.

Morales: 1. (Adj.) Pertenecientes o relativos a las acciones o caracteres de las personas, desde el punto de vista de la bondad o malicia. Que no pertenecen al campo de los sentidos, por ser de la apreciación del entendimiento o la conciencia. 2. Apellido (también del actual Presidente de Bolivia).

En “MORALES”, vemos la lucha por mirarse a uno mismo, sus debilidades y excesos, de la mano del casi contradictorio rechazo a las vulnerabilidades ajenas. Idea crucial en un país que es esperanza de algo distinto. Por eso, “MORALES” puede verse una sola vez: las “historias” de cada uno de los tres protagonistas más la presencia que los une. O puede verse tres veces, pues se rota el protagonismo. Por eso presentamos la obra tres veces en cada ocasión: la versión “original” más dos jornadas o versiones extra en las que cada cual protagoniza la “historia” de los dos “otros”, y logra (o no), hacer todas las acciones del caso.
Finalmente, para enfatizar aún más el hecho de aceptarse, de la mano de aceptar al otro (o no), incluidos los cambios físicos y de personalidad que traerá el paso del tiempo, se prevee retomar la obra mínima- mente cada cinco años y durante al menos veinticinco años.

 

 

PRENSA
“…Derrida proponía (..) ver el mundo detrás de un cristal, con tal de hacernos conscientes del velo, de cierta capa condicionante al enfrentarnos a la extrañeza que significa el otro. Y es esta la principal limitante que Aramburo establece con tal de situarnos del otro lado, haciendo un guiño a la imposibilidad propia del lenguaje…
…Bien podría leerse todo lo demás como un híbrido, como una multicapa de personalidades y aspectos culturales ininteligibles desde cualquier idealización romántica que se tenga sobre este país.
Lo mismo ocurre con el cuerpo de la obra, con la historia que se cuenta y que se sostiene sobre un texto sólido y al mismo tiempo delirante, pesadillesco, pero a la vez -y quizá por lo mismo-, profundamente político, incorrecto y certero.
En definitiva, MORALES es una obra anti-postal que supera la gracia facilista de quienes se ganan el aplauso en nombre del jilakata tocando su zampoña en lo alto de la montaña y se atreve a meter el dedo –sin asco- en una llaga que supura su propia savia.”
Juan Malebrán (escritor y crítico) – DIARIO LA RAZÓN

“…Es como un viaje al interior de nosotros mismos, a ese magma mental donde las impresiones de la vida permanecen a su aire, se condensan y desplazan a gusto y dan vida a criaturas que podrían formar parte de un bestiario innombrable, como esa mujer que canta con la voz de Luzmila Carpio y que tiene rostro y melena de llama blan- ca o los espejos y el color blanco, que multiplican los espacios y dan ubicuidad a las imágenes.
…Allí hay una elaboración, hay cientos de horas de producción, pero sobre todo hay una percepción nueva. Me pasma, por ejemplo, la retahíla de estadísticas a la que puede reducirse nuestra vida: 12.800 polvos, 186 resfríos, 2 abortos, 350 peleas, 100.000 borracheras, 8 internaciones en el psiquiátrico… Son detalles que ocultamos/disi- mulamos tras una hoja de vida, porque nadie nos perdonará que los incluyamos en medio de nuestros méritos académicos, culturales, artísticos, cívicos, militares, comerciales. 2 abortos no son 2 galar- dones; 12.800 polvos no son 12.800 títulos académicos.
…Es otro lenguaje, otra forma de ver el mundo, de moverse en él. Es esa actitud que cimenta el prestigio de Diego Aramburo como director, de Lía Michel como actora y de Camila Skardino con su expresión corporal inagotable…”
‘Ojo de vidrio’ (columnista y crítico) – DIARIO LOS TIEMPOS

 

[Descarga el Dossier de la Obra]
[Descarga la ficha de requerimientos para la presentación y rider técnico]

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